Archive for the ‘Prevención’ Category
El intento de robo y el tiroteo entre la mujer policía y tres sospechosos ocurrió en el barrio de San Cristóbal, en la denominada “Zona Centro” de la ciudad de Buenos Aires.Según estadísticas del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI), allí ocurren tres de cada diez robos de autos en el ámbito de la Capital . De acuerdo con el último informe, durante junio en esa zona se produjeron el 32,5 por ciento de esos casos. Durante 2010, la mayor cantidad de robos en esa zona –que también comprende los barrios de Almagro, Balvanera, Boedo, Caballito, Flores, Monserrat, Parque Chacabuco, Parque Patricios y Villa Crespo– se produjeron en marzo (44,5% del total en la Ciudad), y en abril (31,7%). En mayo bajó (-14,9%), pero en junio subió un 10%.De todas formas, según los datos de esa organización, en la Capital Federal, el robo de autos bajó un 1,3 % si se comparan las estadísticas actuales con las de junio de 2009.
Fuente: Clarín
Los controles viales para detectar conductores que estuvieran manejando luego de haber consumido drogas comenzarán a realizarse a partir del jueves 15 de julio. De hecho, el Gobierno porteño ya adquirió los primeros equipos para los operativos.
El plan fue anunciado por la Ciudad en marzo. Lo presentaron como un paso más tras la intensificación de los controles de alcoholemia de los últimos dos años, y que, según afirmaron, entre otras medidas permitieron reducir a la mitad la cantidad de muertos en accidentes entre 2008 y 2009 (de 128 a 74).
De acuerdo al expediente Nº 225.856, el Ministerio de Seguridad y Justicia de la Ciudad aprobó la adquisición de dos equipos que miden la dilatación de la pupila , uno de los síntomas de consumo de drogas. Costaron $ 119.000 cada uno.
Para los especialistas en seguridad vial, el consumo de drogas produce dificultad en la coordinación de los movimientos, problemas en la visión, distorsión de las nociones de tiempo y espacio y reflejos lentos.
Los controles se harán en las zonas de boliches , junto con los de alcoholemia. Según la Ciudad, a quienes den negativo por alcohol lo testearán por drogas.
Los harán en dos pasos: primero, con el pupilómetro. Si diera positivo, se chequeará con un reactivo que detecta la presencia de drogas en la saliva, una cinta que se pone de color rosa si da positivo. Este tipo de controles ya se realizan en EE.UU., Australia, España, Inglaterra y otros países.
La necesidad de hacer el control en dos pasos obedece a que los reactivos cuestan unos 20 dólares cada uno, por lo cual sólo los quieren usar en los casos donde haya sospecha de que el conductor consumió drogas. De todas formas, en la Ciudad aseguraron que todo el procedimiento no durará más de siete minutos .
A los conductores que den positivo les secuestrarán el auto. Además, tendrán que pagar $ 200 a $ 2.000 o uno a diez días de arresto, de acuerdo al artículo N° 111 del Código de Contravenciones.
Las drogas ilegales que se detectarán será la cocaína, marihuana y metanfetaminas, como el éxtasis. Pero los reactivos también detectan sustancias cuyo uso es legal bajo prescripción, como las benzodiacepinas, que están en medicamentos comunes como el Rivotril o el Alplax. Por eso, tras el anuncio del Gobierno, se desató una polémica
Por Pablo Novillo para Clarin
La imposición de trabas a la importación de neumáticos terminó por transformar en un objeto de deseo a las gomas y llantas de los vehículos de alta gama.
Como sucede en otros ámbitos, la actividad delictiva también es capaz de adaptarse y cambiar con rapidez para, en cuestión de meses, redefinir parte de su “esquema de negocios”.
Una muestra de esta versatilidad puede observarse en el robo de partes y accesorios de vehículos, que desde fines de 2009 viene mutando y por estos días presenta un nuevo perfil: los delincuentes ahora optan por sustraer las ruedas de autos de lujo, a diferencia de lo que sucedía anteriormente cuando el foco estaba puesto en dispositivos como estéreos u otros artículos de confort.
La tendencia, reafirmada no sólo por las víctimas de robo sino también por empresas aseguradoras, concesionarias y hasta los mismos fabricantes de neumáticos, se originó a partir de las restricciones a la importación de neumáticos que la Secretaría de Comercio Interior impuso a principios de este año.
En ese momento, el organismo que conduce el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, limitó las compras externas, lo que provocó una fuerte caída en la disponibilidad de stock de repuestos para los vendedores de automotores premium.
Tal como aseguró un operador de comercio exterior en estos últimos días, “se pasó de 50.000 y hasta 60.000 gomas por mes a sólo 890 unidades en el mismo período”.
“Eso es apenas un contenedor, y no es que los productos no llegan sino que no se los deja salir dela Aduana”, precisó.
Aunque en marzo se anunció que las barreras se suspenderían por tres meses a fin de atender la creciente demanda, lo cierto es que los empresarios del sector aseguran que la situación hoy es sumamente compleja y que la orden gubernamental promovió un mercado negro de cubiertas que, hasta el momento, es muy difícil de detener.
Las áreas más complicadas por la irrupción de la nueva práctica son los barrios de mayor poder adquisitivo de la Ciudad de Buenos Aires, así como también la zona Norte del conurbano bonaerense, con epicentro en Pilar.
Según fuentes del segmento, la sustracción de ruedas -neumáticos y llantas- trepó tanto en el último tiempo que las automotrices japonesas que operan en el país terminaron enviando sucesivos informes a sus respectivas fábricas a fin de explicar por qué necesitan cada vez más repuestos.
Para las agencias de venta locales, en tanto, el panorama es igual de complicado.
“En muchas líneas no hay stock. El hecho de que estén retenidos en el puerto es lo que más está acrecentando el robo de ruedas. El freno en la Aduana complicó la seguridad, lo cual deja a las claras que al momento de imponer la medida desde el Gobierno no se evaluó las consecuencias que eso traería”, comentó Alberto Príncipe, presidente de la Cámara del Comercio Automotor (CCA).
El empresario aportó como muestra de estas dificultades su propio ejemplo. “En mi caso, comercializo vehículos Hyundai, y ya tengo muchos clientes que tienen los autos parados porque fueron víctimas de robos y sufren la falta de reposición”, aseguró.
“Lamentablemente, esta espera por la reposición puede extenderse por muchos días, complicando todavía más la actividad de los particulares. Y afectando a la marca, claro. En nuestro caso, la demora para lo que es disponibilidad de gomas o ruedas de auxilio puede ir de 15 días a más de un mes”, disparó.
Mercado Negro
Según detallaron fuentes policiales, el robo de neumáticos “corre por cuenta de bandas muy organizadas”.
“Las cotizaciones han subido mucho en estos últimos meses, y los lugares que más aprovechan los delincuentes para robar son las playas de estacionamiento de hipermercados, shoppings, y también las principales avenidas de Capital Federal”, agregaron.
Asimismo, las zonas que aglomeran restaurantes y cines aparecen como las afectadas durante los fines de semana. Las ruedas sustraídas ostentan un valor que oscila entre los 3.300 y los 6.600 pesos.
“Las marcas importadas traen un cupo de unidades de acuerdo a los autos que piensan vender, y también sus repuestos. Ahora, la necesidad de ruedas se cuadruplicó por las mismas sustracciones, y ya son muchos los que piensan que la modalidad reemplazó al tradicional robo de autoestéreos”, comentó a este medio el dueño de una concesionaria porteña, que optó por el anonimato.
Desde el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), entidad que aglutina información del 70% de las compañías de seguros con operaciones en la Argentina, el gerente general, Fabián Pons, declaró recientemente que “el robo de llantas y neumáticos se incrementó muy fuerte a partir del año pasado”.
“Con el cierre a la importación, se agravó el faltante. Con las cubiertas que se fabrican en el país no hay problemas. El inconveniente es con las gomas que no se hacen en la Argentina, que tienen alta demanda, baja oferta, y precios muy altos”, indicó.
Demora anunciada
Respecto de la demora en la disponibilidad de cubiertas y repuestos, Cristian Castro, gerente comercial de Dietrich, aseguró que en el mercado se perciben complicaciones.
“A clientes nuestros les robaron las las ruedas. Hay muchas experiencias así. Las complicaciones para ubicar neumáticos se ajustan a determinados modelos y diseños”, comentó.
“Las fuertes demoras afectan a los vehículos importados, y algunos neumáticos directamente no se consiguen. Los lapsos de espera en el sector hoy pueden estar en el orden de los 30, 60 o 90 días”, aseguró.
Por el lado de los fabricantes de gomas, el grueso de las principales empresas que traen al país sus producciones evitó brindar algún tipo de opinión.
Desde Michelin, por ejemplo, reconocieron la problemática pero se excusaron de ampliar este concepto.
Desde Continental, en cambio, fuentes cercanas a la compañía no sólo reconocieron el faltante que, en un punto, incentiva la práctica delictiva: también precisaron que la empresa cuenta con varios containers con neumáticos varados en el puerto porteño.
“Abundan los llamados de personas que tienen un Audio o un BMW y necesitan de nuestros neumáticos. Pero lo cierto es que no se puede abastecer con normalidad. Y este faltante no sólo complica a los particulares. Hay que pensar que sectores como el transporte también son blanco de los delincuentes”, puntualizó un vocero.
“Eso complica el prestigio de la marca, porque en un punto generás mucha demanda de producto y después no tenés con qué cubrir la plaza. Continental trae neumáticos desde Brasil, y tenemos un cupo de importación. Más allá de los comentarios, hace más de un año que nuestros productos están trabados en la aduana”, concluyó. /iProfesional.com
La compañía de seguros Allianz Argentina ideó el concurso “Tránsito Seguro” para fomentar el manejo responsable. Este proyecto anual, con vigencia hasta noviembre de 2010 (válido para todo el país salvo Mendoza y Tierra del Fuego), incluye actividades de capacitación, educación y concientización, enfocadas a la prevención y seguridad.
¿Cómo participar?
Para participar del concurso “Tránsito Seguro” hay que tener la patente del auto y el seguro al día, de cualquier compañía, y registrarse en el sitio web www.allianzbicentenario.com.ar ingresando toda la información obligatoria requerida. Como beneficio para los inscriptos al concurso, Allianz Argentina sorteará todos los meses cinco kits de seguridad. Cada uno consiste en un voucher de $1000 para ser utilizados en la compra de neumáticos, amortiguadores, baterías, llantas, alineación y balanceo, y servicios de mecánica ligera. Además, el participante podrá sumar chances de ganar recomendando el concurso a sus amigos y conocidos.
El premio final es un Honda Fit modelo EX L AT 0 Km, el cual se sorteará el 6 de diciembre entre todos los participantes del concurso.
Interesante infografía titulada “rápidos y furiosos“. Los denominados “conductores agresivos” (quien realizan violencia vial) son más hombres que mujeres y principalmente son violentos cuando van solos en el auto.- Tocar la bocina permanentemente (es preferible hacer luces).
- No respetan los carteles de “Pare”, las distancias entre los vehículos ni las distancias de frenado.
- No respetan los semáforos (o los pasan cortando en amarillo).
- Grita por todo y a todos.
- Hace gestos con la cara o las manos.
- Hace luces o encandila a los otros automovilistas.
- Se pega al paragolpe del auto que va adelante (lo que se denomina “ir chupado” o “en la succión”).
- Pasa al auto que va adelante por la derecha.
- Acelera el motor como para apurar a los demás.
- Tratar de ser paciente y cortés.
- No manejar cuando se está enojado por algo.
- Evitar tener que correr saliendo con tiempo y anticipación a donde fuera que vaya.
- Evitar el tráfico pesado.
- Escuchar música relajante.
- Respetar velocidades y sus carriles.
- No adueñarse del carril rápido o de traspaso.
- Anticipar las maniobras con los guiños del auto.
La mayoría de los accidentes de tránsito se producen por la invasión de carril (un 37%) y las imprudencias al volante (con un 36%), entre las que se encuentran el exceso de velocidad, la falta de respeto a las señales de tránsito y a las prioridades de paso, las maniobras abruptas y la escasa distancia de seguimiento entre vehículos.
La velocidad, el uso del celular, el consumo de alcohol, el cansancio y la agresión al volante son las principales causas de los accidentes de tránsito en la Argentina. Sin embargo, los especialistas destacan que en los conductores se observa una mayor toma de conciencia, algo que analizan como uno de los incipientes resultados de las campañas de control y concientización de seguridad vial implementadas en los últimos años.
Clarín accedió a un reciente trabajo estadístico elaborado por el CESVI (Centro de Experimentación y Seguridad Vial), realizado con datos recopilados hasta mayo. El informe indica que la mayoría de los accidentes de tránsito se producen por la invasión de carril, con un 37%, y las imprudencias al volante, con un 36%, entre las que se encuentran el exceso de velocidad, la falta de respeto a las señales de tránsito y a las prioridades de paso; las maniobras abruptas y la escasa distancia de seguimiento entre vehículos.
Siguen el uso del celular, el consumo de alcohol y el estrés, con el 15%; y el estado de las rutas y caminos (falta de señalización, calzada deteriorada, entre otras falencias) que reúne un 10% del total.
Estas causas son los disparadores de los mal llamados accidentes de tránsito. ¿Por qué mal llamados? Los expertos en el tema no se cansan de repetir que el principal responsable en la producción de siniestros es el ser humano.
Y detallan que el exceso de velocidad es la acción más repetida en los conductores. Acelerar más de lo debido aumenta en siete veces el riesgo de sufrir un accidente. En tanto, usar el celular es el factor de mayor distracción al volante. “De las pruebas realizadas por el CESVI nunca se observaron personas que pudieran conducir bien y mantener una conversación apropiada al mismo tiempo”, señala Marcelo Aiello, del centro de estudios.
En cuanto al consumo de alcohol, hay que recordar que en el país la Ley de Tránsito penaliza a los conductores que tienen un nivel de alcohol en sangre superior a 0,5 gramos por litro de sangre, pero según estudios realizados por CESVI, se necesita mucho menos que eso para volverse un conductor peligroso. Con apenas 0,15 g/l de alcohol en sangre el error en las maniobras se incrementa en casi un 40%, mientras que el tiempo de reacción se aletarga un 15% más que en estado de sobriedad.
“Hay algunos cambios de actitud en los conductores pero son incipientes”, explica a Clarín Pedro Evdemon, presidente de la Asociación Bonaerense de Escuelas de Conductores (ABEC), ganador del premio Volvo Seguridad en el Tránsito 2010. “Se están realizando más controles en épocas de vacaciones –amplía– y también campañas de concientización en varias ciudades del interior. De todas maneras, hay que aclarar que se trata de un proceso lento y gradual, como el que se viene desarrollando hace varios años en Europa y Estados Unidos”.
Lo cierto es que, aunque pequeños, estos cambios ya se reflejan en las estadísticas de víctimas fatales. Los registros de la Agencia Nacional de Seguridad Vial indican bajas del 21% al 42% en enero, febrero y Semana Santa en comparación con los mismos períodos del año pasado.
Para entender un poco más por qué los conductores ejercen la imprudencia cuando manejan, el CESVI realizó un relevamiento en las calles de la Ciudad de Buenos Aires que arrojó los siguientes datos: el 38% de los encuestados aceptó que “comunmente” tiene conductas agresivas al volante”; y un dato para destacar: el 75% de las respuestas correspondieron a hombres. Otro 40% dijo tener esas conductas pero “de vez en cuando”; el 12% dijo que sólo responde a los insultos de otros, mientras que el 10% afirmó no tener actitudes agresivas.
Aiello aporta algunas recomendaciones para evitar que esos factores, principalmente las imprudencias, aparezcan en el entorno vial. “Elegir el vehículo para calmar la irritación es lo peor: nuestros estudios ubican a este estado como una de las causas más importantes de los siniestros de tránsito.
Conducir en forma agresiva incrementa en forma notable la probabilidad de sufrir choques.
Un ‘toquecito’ con el auto ‘por venganza’, puede derivar en un impacto fatal”. “Falta mucha educación vial en adultos, hay muchos analfabetos viales”, remarca Evdemon.
Fuente: Clarín
- Luces bajas encendidas: no sólo porque es obligatorio por ley sino por sentido común, ya que aún incluso de día es mucho más fácil identificar un auto que viene de frente cuando trae las luces bajas encendidas (no sirven para esto las luces antinieblas).
- Evite viajar de noche: en horarios nocturnos, la visión queda limitada al alcance de nuestro faros. Si aún así fuera innevitable, asegurarse de que funcionen todas las luces del auto (especialmente los guiños, que deben ser utilizados para avisar / anticipar las maniobras).
- Mirar mucho más allá: el manejo en ruta requiere reposar la vista mucho más lejos que el manejo en ciudad, a unos 300 o 400 metros de distancia, como para poder anticipar cualquier maniobra riesgosa.
- Descansar cada 2 o 3 horas de manejo: especialmente en los viajes largos, conviene parar 5 o 10 minutos para estirar las piernas y oxigenar el cerebro que viene tan concentrado en el manejo rutero.
- Revisar luces y neumáticos: antes de salir a la ruta es necesario revisar las óptimas condiciones de las luces y los neumáticos del auto. Los neumáticos deben ser inflados con 2 libras más de presión de lo que habitualmente usa en ciudad para gastar menos combustible en ruta y no recalentarse.
- Usar el cinturón de seguridad: evita mayores lesiones en caso de accidente. Niños de menores de 12 años, en el asiento trasero y los bebés en butacas especiales.
- No estacionarse en la banquina: si tiene algún inconveniente con el auto, procure estacionarse lo más alejado posible de la cinta asfáltica.
- Uso de balizas: en caso de estacionarse, no olvidar poner las balizas ni triángulos refractantes (a 100 metros antes de su vehículo).
Fuente: Gabriel Tomich (subeditor del suplemento Al volante de La Nación)

